Cuantos de nosotros hemos visto o tenido este raro comportamiento, en el cual nuestro punto de vista es sagrado e intocable, totalmente exento de críticas en pocas palabras, la ley, sin contradicciones. ¿Y que pasa con nuestro equipo de trabajo? ¿No pueden opinar? ¡Claro que pueden! cuantas veces hemos descartado ideas brillantes sin siquiera haberlas escuchado, o peor aún, cuantas veces las hemos escuchado y pensado que son buenas ideas, pero simplemente el 'orgullo' nos hace rechazarlas al momento.
Sin duda uno de los puntos más importantes en un proyecto son las relaciones interpersonales y la comunicación efectiva a lo largo de toda la organización. El tener un equipo de trabajo al cual le inspires confianza, y se sientan con la libertad de expresar sus opiniones por muy diferentes que estas sean de las tuyas ayudará a impulsar el éxito de un proyecto. No debemos frenar la creatividad del equipo, esto sin embargo no significa que siempre sea un buen momento para incorporar dichas ideas al proyecto, pero las podríamos incorporar más adelante y el equipo quedará con un buen sabor de boca por haber aportado un granito de arena extra al proyecto.
He conocido líderes de proyectos con una gran habilidad de manejo de personal, ¡vaya forma de tratar al equipo de trabajo! todos lo respetan por sus habilidades, por su conocimiento, y confían plenamente en los planes y objetivos que establece conforme avanza el proyecto. Eso me hace reflexionar que el respeto se gana, no se impone.
Pero creo que me estoy desviando del tema central de este blog, si lo que buscamos es desadministrar el proyecto, la próxima vez que alguien del equipo nos contradiga basta con decirle: "¿Desde cuando los patos le tiran a las escopetas?"
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